viernes, agosto 14, 2009

Emilio


La noticia me llegó cuando salía de una rueda de prensa en Islamabad. Un amigo galés fotógrafo me llamó para comunicarme que Emilio Morenatti había resultado herido en el sur de Afganistán, país en el que llevaba desde finales de julio para cubrir las elecciones presidenciales.
Emilio viajaba empotrado junto a un compañero cámara en un convoy militar estadounidense. Su vehículo se encalló en una cuesta, aceleró para subirla y acto seguido una mina potente estalló. Él resultó gravemente herido en su pierna izquierda, lo que posteriormente le acarreó la amputación del pie.
La noticia me dejó helado, se me hizo un nudo en la garganta y por mi mente surcaron muchos pensamientos inconexos. Llamé a una redactora de su compañía, la agencia estadounidense AP, para que me confirmara la versión y su voz era débil, triste. Como la de todos los que le apreciamos y nos consideramos sus amigos durante aquella difícil jornada. Un día en el que tuve que escribir la noticia más dura de mi carrera profesional.
Emilio Morenatti, quizás uno de los mejores fotógrafos españoles en estos momentos, es una persona enorme, muy querida. Por la fuerza de su personalidad, por su carácter combativo y atrevido pero a la vez cercano, generoso y lleno de energía positiva. Los numerosos premios recibidos no le llevaron nunca subirse a un pedestal. Siguió trabajando como si en cada ocasión estuviese buscando la mejor foto de su vida.
Ahora le espera un complicado proceso de recuperación y de adaptación a una nueva realidad, pero estoy seguro de que saldrá adelante. Sé que su esposa, Marta, otra estupenda fotógrafa, no va a permitir lo contrario. Compadre, estoy contigo.

1 comentarios:

A las 8:44 a. m. , Blogger Jordi Botella ha dicho...

terrible noticia, sí. pobre tipo, ojalá pueda seguir trabajando en lo que más le gusta

 

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